La encuesta y la turismofobia

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En los últimos días desde el Ayuntamiento de Sevilla y sus medios de comunicación afines se nos están bombardeando con una encuesta que, en opinión de mandatarios y sus palmeros mediáticos, zanja el debate sobre el turismo en la ciudad de Sevilla. Dicha encuesta viene a reforzar el mensaje que se repite desde las instituciones: el turismo es el motor de la economía y en Sevilla no existe ningún problema relacionado con el crecimiento de la oferta turística. Como toda encuesta es susceptible de diversas interpretaciones, pero que se esté vendiendo estos resultados como un espaldarazo a las políticas de fomento del turismo es tomar el pelo a la ciudadanía.

El trabajo de campo de la encuesta se hizo entre octubre y diciembre y los resultados se exponen tres meses después, cuando existe un debate en marcha, qué casualidad. El dato que más se ha destacado es que “solo” un 30% de los/as sevillanos/a cree que el turismo satura la ciudad y genera conflictos, lo que se omite es que lo que piensan lo contrario son un 52% (el resto no responde) por lo que también se podría titular:  “Solo” el 52% de los sevillanos cree que el turismo no genera problemas y conflictos en la ciudad.

Independientemente de la ética periodística, este dato es esclarecedor. Que una cifra tan alta de los/as encuestados/as planteen la problemática que genera el turismo da cuenta del surgimiento de grietas en el discurso monolítico acerca del turismo en las ciudades. Si bien según los datos de la encuesta se observa claramente que el turismo es percibido como un importante sector de desarrollo y creación de riqueza para la ciudad (la constatación de un hecho consumado),  además de la percepción de los efectos negativos ya comentados, un 52´8% de los encuestados (según el Ayuntamiento en los barrios más afectados por las viviendas turísticas) opina que el turismo incrementa el coste de vida de los habitantes. Este dato es fundamental y da cuenta del fenómeno de carestía de la vida y en última instancia de la expulsión del vecindario debido al aumento de las rentas en los alquileres (favorecida por la Ley de arrendamientos urbanos impulsada por el Partido Popular).

Mientras tanto hoy nos desayunamos con la conversión de otro edificio de oficinas en apartamentos turísticos, continuando la tendencia de transición productiva que se está dando en el centro de la ciudad y mediante la cual espacios de uso terciario (oficinas) se convierten en apartamentos turísticos, lo que sumado al desarrollo de operaciones especulativas y recuperación de inmuebles para el uso turístico nos da cuenta de cómo se está acelerando el proceso de turistificación de la ciudad.

En resumen, con esta encuesta, que el ABC nos vende como la confirmación de que en Sevilla no existe turismofobia (sic), lo que se confirma es la existencia de un problema y la ceguera de las instituciones ante el mismo. Que el turismo es una fuente de ingresos y empleo en la ciudad es indudable (ingresos para los propietarios rentistas y empleos precarios y de baja cualificación mayormente), que el crecimiento de este sector nos va sacar de la crisis y va producir crecimiento económico y bienestar es discutible, que el turismo no esté generando problemas vitales a la ciudadanía y que la población apoye el desarrollo de infraestructuras acríticamente es directamente mentira.

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Especulación inmobiliaria en el Casco Norte… eppur si muove

Se viene hablando desde hace cierto tiempo del fin de la crisis económica de 2008. Si la crisis financiera ha terminado, sus consecuencias parece que han llegado para quedarse; condenándonos a una precariedad permanente,  falta de derechos sociales y una crisis medioambiental y política de la que no se atisba salida posible. Lo que sí es cierto  es que  se observa un cambio en uno de los factores que definían dicha crisis en sus aspectos más materiales: la congelación del mercado inmobiliario y el  parón del sector construcción.  Es evidente que aquí algo se mueve.

Esta cierta reactivación tiene un doble origen: el ciclo alcista del alquiler debido a la vivienda vacacional y la reactivación de operaciones especulativas. Pero además tiene consecuencias materiales muy claras en las ciudades y, específicamente, y es de lo que aquí se trata, en nuestro barrio. El casco Norte de Sevilla es un territorio marcado por un mix de edificios de  viviendas de mediana altura, viviendas unifamiliares, antiguos corrales industriales, edificios singulares etc. salpicado por bolsas localizadas de vivienda semiprotegida y  de espacios productivos (artesanos y pequeña industria).  Además, en nuestro barrio el impacto del turismo (fomentado por  las instituciones  como el elemento fundamental de creación de empleo y salida de la crisis) está siendo  muy importante. Especialmente desde la apertura de la iglesia de San Luis de los franceses, la conformación del tan cacareado eje Basílica de la Macarena – San Luis – Palacio de las Dueñas que se  traduce en un flujo constante de turistas que se internan en el barrio. Se trata, sin duda, de una apuesta clara del ayuntamiento: señalización de itinerarios, cartelería, etc. que si bien puede producir algunos retornos positivos para la economía del barrio, comercios y hostelería, está suponiendo un aumento de los precios (también para estos comerciantes) y una expulsión paulatina de la vecindad y usos tradicionales del barrio.

Así, como se ha dicho antes,  en el barrio el mercado inmobiliario se mueve, sobre todo,  en dos direcciones: por un lado el alquiler, donde, debido a la multiplicación de espacios dedicados exclusivamente al alquiler vacacional (la mayoría de las veces ilegal)  los precios  están alcanzando valores inasumibles para los habitantes del barrio y la oferta es cada vez más escasa;  por otro, respecto a la construcción se dan fenómenos, por un lado, de rehabilitación (en algunos casos integral) del viejo caserío del barrio para la construcción de nuevos espacios habitables  de calidad “lujo” (muchas veces para ser dedicado  a su vez al alquiler vacacional) y,  por otra parte, observamos la reactivación de iniciativas en espacios de “oportunidad” (solares y edificios singulares) que habían quedado relegados por la constricción del crédito ya que requieren de financiación “fuerte” para su desarrollo, que en muchos casos habían ya quebrado debido al estallido de la burbuja de 2008 y que ahora retoman su actividad especulativa. Especulativa porque son solares adquiridos a bajo precio que ahora, cuando el mercado se halla en un ciclo claramente alcista, se vuelven a poner en marcha con el objetivo de crear viviendas de lujo que multipliquen el valor añadido y por tanto el beneficio de los especuladores.

Esto está pasando ahora mismo en el barrio, además saltándose a ojos vista las normas de ordenamiento urbano existente (el PGOU) y  amenazan, además, el rico patrimonio de nuestro barrio y que los vecinos, afortunadamente, ya están denunciado.

Por un lado, el viejo Corralón de Artesanos de Pasaje Mallol, fruto de los deseos del capital desde hace tiempo y cuya proteccion  fue uno de los caballos de batalla de la PACA (Plataforma de Artesanos del Casco Antiguo). ahora, una promotora pretende construir (de hecho nos consta que ya ha vendido todos los pisos)  viviendas de lujo con piscina y primeras calidades en un espacio cuyo uso, según el planeamiento, es  mixto productivo-residencial. Ahora la constructora dice que fue un fallo en la difusión y que la promoción por supuesto que incluía esos usos productivos en la planta baja. FALSO, en su memoria promocional aparecen claramente viviendas que en la planta baja incluían el salón con su tele, cocina, etc. (ver foto1)  ni rastro de activdadasdes artesaneas o porductivos. La Asociación La Revuelta ya se ha puesto en marcha para parar esto presentando una denuncia.

foto 1: detalle de la planta baja del proyecto de “vivienda taller” de Pasaje Mallol 11-13-15 (InmobiliariaSevilla 2000)

En segundo lugar, la promoción en  la parcela anexa al convento de Santa Clara y su torre de Don Fadrique, donde pretenden construir en altura totalmente inadecuada según las normas de protección del conjunto patrimonial (ver foto2). Degradando uno de los bienes patrimoniales con más potencialidad de la zona al “otro lado” de la alameda. ADEPA  y lxs vecinxs  del entorno  también están organizados contra este atropello y llevaron firmas de protesta a la última Junta de Distrito.

Foto 2 infografia de la promoción en C/santa clara (ABU Grupo promotor)

Estos son dos ejemplos, pero en el barrio hay más grúas y promociones en marcha que dan buena cuenta del modelo de barrio que se está gestando. En la plaza de Santa Isabel (la más bella del centro, en mi opinión) una grúa trabaja sin descanso en una reforma brutal de la casa esquinera donde ya se anuncian viviendas de lujo.  Un poco más arriba de la plaza de los Carros (Montesión),  en el solar de Churruca,  ya se están construyendo una promoción de viviendas de 1 y 2 dormitorios, muy adecuadas para jóvenes profesionales sin hijos  y, sobre todo, para alquilar en AirBNB (Ver foto3).

Foto 3 infografia de la promoción en C/Churruca, en el entorno de Montensión (Acierto Gestión inmobiliaria)

En San Julián, los viejos  talleres  de Rectificados Sutil ya han sido pasto de la piqueta, los terrenos del CSOA La Huelga en el Muro de los Navarros igual… y lo que te rondaré moreni!: ya están reformando  el edificio anexo a la casa tapón de la Fábrica de Sombreros y detrás viene el resto de la vieja fábrica (de la que hablaré largo y tendido en un próximo capítulo), y despues,: los corralones de Castellar, Naves de San Luis, el entorno de la plaza del Pelicano (cuya chatarrería está a punto de ser convertidas en, sorpresa, pisos de lujo, ver Foto 4) etc.

Foto 4 Cartel en la  chatarreria de la Plaza del Pelicano

Es necesario, por tanto, una reflexión conjunta sobre qué barrio queremos, como ya están haciendo las compañeras de ENTRA con el tema de la turistificación y la gentrificación, y cómo conseguirlo. Necesitamos la implicación de la sociedad y las instituciones, porque es mentira que desde las instituciones no se pueda hacer nada y que es la iniciativa privada la que actúa a su aire y sin que se la pueda detener. Claro que existen  herramientas, lo primero y primordial,  es cumplir las normas vigentes: PGOU, planes de protección patrimonial o la propia Ley del Suelo (que obliga a un porcentaje de vivienda protegida en las  nuevas promociones). En segundo lugar,  abrir el debate sobre el barrio,  su urbanismo, peatonalización, movilidad, turismo y patrimonio etc.  Para plantear, desde abajo, una planificación estratégica integral (ya que la planificación pre-crisis ya no nos vale) que recoja los retos a los que se está enfrentando el barrio y plantee soluciones: nuevos servicios  públicos (cole centro ya!),  vivienda protegida para jóvenes y artesanxs,  y también para que los más mayores que puedan permanecer en su barrio, mantenimiento de los usos y  comercions tradicionales del barrio,  etc.  Esto debe ser la prioridad hoy día, y es urgente si no queremos acabar viviendo en un barrio zombi, en el que no queden vecinas.

Pensando el barrio, de coches y arboles

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Plaza de San Marcos a las 08:50 de la mañana ¿Por donde cruzar?

Ahora que parece que, gracias a la presión popular, los responsables municipales empiezan a recular y están dispuestos a sentarse a hablar sobre la reurbanización de la calle Amor de Dios para incluir arbolado y aceras más accesibles, y cuando ya se otean en el horizonte nuevos proyectos “estratégicos y singulares” para el barrio (como los anunciados aquí), creo que es necesario volver a llamar la atención sobre las diversas iniciativas de reurbanización que ha sufrido, está sufriendo y va a sufrir nuestro barrio, el Casco Norte.

Iniciativas en las que brillan por su ausencia infraestructuras a escala humana, es decir, orientadas a peatones, paseantes, ancianxs, niñxs y personas de movilidad diversa. Infraestructuras pensadas para las personas que viven y dan vida al barrio.

En primer lugar, destaca el fallido proyecto de reforma de la calle San Luis donde nos dejaron sin un solo árbol, banco o fuente en beneficio de su majestad el vehículo a motor y de otras ‘’fuerzas vivas” de nuestra ciudad. Así, incluso los pocos arboles planteados en el inicio, unos naranjos, en la plazuela de santa Marina, desaparecieron ante el clamor de las cornetas y los capirotes, dejando un espacio desierto y duro. De los bancos y fuentes mejor ni hablamos.

Como colofón a esta obra vino la remodelación de la plaza de San Marcos, otra gran oportunidad perdida, en ella se llegaron a realizar tres alcorques que fueron posteriormente enlosados esperando, quizás, tiempos mejores. La reordenación del trafico en dicha plaza ha sido todo un desastre: doble fila, cargas y descargas eternas, criaturas camino de los 5 colegios que confluyen en esta plaza sin saber por dónde cruzar,  contenedores apestando a zotal y una plaza sin uso humano conocido. Un completo despropósito.

Ahora, se anuncia bombo y platillo la futura remodelación de la plaza de San Román y Peñuelas, una de las calles mas desagradables para el tránsito peatonal de todo el centro histórico. En la convocatoria se anuncia la voluntad de poner en valor el conjunto histórico – artístico y devolver espacios al peatón, pero no se menciona la madre del cordero, que no es otra que la necesidad de reducir al mínimo el tráfico rodado, eliminar aparcamientos e introducir arbolado e infraestructuras que hagan más humana la ciudad.

Estos deberían ser los puntos fundamentales en torno a los que girara una intervención integral en el barrio. En primer lugar, respecto al tráfico:

Es necesario retomar la restricción de circulación en el casco histórico, ya que en una zona tan densamente poblada y con tantos garajes y cocheras la peatonalización es una quimera.

Se debe, además, fomentar el tráfico ciclista permitiendo la circulación de bicicletas en ambos sentidos de la calle, es decir, a “contramano” del tráfico motorizado, como llevan años permitiendo ciudades tan salvajes como Paris o Leeds, y controlar de manera constante y exhaustiva la carga y descarga y la doble fila.

Necesitamos caminos escolares e itinerarios seguros para el acceso a los centros educativos, convocar ya una mesa de dialogo con toda la comunidad escolar para solucionar el problema del trafico matinal en San Luis, Socorro y San Hermenegildo.

La eliminación de aparcamientos en superficie para no residentes.

En segundo lugar, es vital atender medidas medioambientales:

Vivimos en un barrio prácticamente sin zonas verdes. Esto, en una ciudad con un clima como Sevilla, pasa de ser una necesidad a una exigencia a tener en cuenta en la planificación de manera integral. Queremos más árboles, árboles que den sombra si es posible (en el sitio donde aparca un coche caben al menos un bicicletero y un alcorque).

Mantener lo ya existente: adecuación y cuidado de las zonas ajardinadas (Plaza de Santa Isabel o  de José Luis Vila, por poner sólo un par de ejemplos)

Creación de nuevas zonas verdes en las infraestructuras por desarrollar en el barrio (los solares de Endanza, Arrayan, etc).

Y por último, respecto a las infraestructuras:

Empezar por hacer nuestras calles y plazas un poco más vivibles y jugables, bancos para sentarse a descansar, charlar o tomar el fresco (quizás podríamos empezar por recuperar los bancos desaparecidos de El Pelicano y Los terceros), más fuentes y sombra para el verano, calles pacificadas para niñxs y ancianxs, freno a los veladores y a una ciudad orientada solo hacia el turismo. Queremos espacios donde estar y encontrarnos, no sólo lugares por los que transitar.

Necesitamos, además, un urbanismo que adopte un punto de vista feminista, una planifcacion que atienda las necesidades de movilidad que exigen los cuidados y el ámbito de lo reproductivo y es urgente construir barrios seguros frente al acoso y las agresiones machistas.

Estas son intervenciones que no suponen prácticamente coste económico más allá de lo que ya está hoy día planteado, solo necesitan de valentía, audacia y voluntad política para ser capaz de poner por encima los intereses de la gran mayoría de habitantes del barrio sobre los de unos pocos. No podemos permitir que sigan pasando oportunidades de hacer un barrio más vivible. Parafraseando a una persona sabia:  la política la hacen los barrios o se hará contra los barrios.